RECAP// :: 1ra JORNADA DE DISTRIBUCIÓN GRATUITA E INTERCAMBIO DE FANZINES :: 2013

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// Bogotá (Col.) // SÁBADO 27 de abril // 2013 // 2 a 5 pm*

PUNTO DE ENCUENTRO: Biblioteca Luis Ángel Arango (Calle 11 # 4-14)

Mesa ROJA junto al café ubicado en la entrada de la Casa Republicana

:: Distribución gratuita y/o intercambio de fanzines de

cualquier tipo / procedencia / estado / orientación / calidad ::

(Inflamable es flamable * Independiente es dependiente)

stinkfish pocket book series // 0* 1* 3* 4* 5* 6* 7*

Stinkfish pocketbook #0 // 2007 // $0.00 // out of stock // agotado //#stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #unavailable #gratis#outofstock #agotado #stinkfish

1

Stinkfish pocketbook #1 // 2008 // $0.00 // out of stock // agotado //#stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #unavailable#agotado #stinkfish

2

Stinkfish pocketbook #3 // 2009 // $0.00 // out of stock // agotado //#stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #unavailable#agotado #stinkfish

3

Stinkfish pocketbook #4 // 2010 // $0.00 // out of stock // agotado //#stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #unavailable#agotado #stinkfish

4

Stinkfish pocketbook #5 // 2012 // $0.00 // out of stock // agotado //#stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #unavailable#agotado #stinkfish

5

Stinkfish pocketbook #6 // 2013 // $0.00 // out of stock // agotado // #stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #stinkfish

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Stinkfish pocketbook #7 // 2014 – 2015 // $0.00 // available // disponible // fortuitous distribution and hand by hand // #stinkfishpocketbook #pocketbook#fanzine #free #gratis #stinkfish

7

[+] http://www.stink.tk

RECAP // Memoria Canalla // 2009

Memoria Canalla // 2009

[+]

https://memoriacanalla.wordpress.com/

SCOUNDREL MEMORY / Documentary*English subtitles / ON LINE*

http://video.atei.es/development/index.php?option=com_videos&task=detail&id=3145

 

LAS PAREDES NO SE RAYAN, SOBRE ELLAS NO SE DIBUJA, NO SE PINTA. ¿POR QUÉ NO?

Crecemos pensando que es incorrecto, indebido, de mal gusto y malos modales hacer cualquier inscripción sobre la pared. Entre nuestros recuerdos preciados rara vez está aquel día en que mamá nos encontró con crayola en mano rayando las paredes de casa. Nuestros primeros trazos públicos son usualmente condenados al regaño y relegados a pedacitos de papel que se fijan a la nevera con un imán y son expuestos orgullosamente a las visitas de turno, algunos, con suerte, saltan años más tarde a la sala en un bonito marco o a la oficina de papá o mamá. Las paredes vuelven a su impecable estado original y bajo esas capas de pintura se comienza a sepultar la libertad original de nacimiento que todas y todos tuvimos, comienza la larga enseñanza de aquello que está bien y eso que está mal. Comienza nuestra memoria pública y oficial, de logros y reconocimientos, aquella que se consigna en las páginas del álbum familiar, en los diplomas y videos familiares. Junto a ella, también construimos la memoria proscrita, aquella de lo indebido y perseguido, la memoria canalla, porque entre otras cosas: “La muralla es el papel del canalla”.

 
Formalmente MEMORIA CANALLA se presentó (2009) como uno de los proyectos ganadores del concurso “Ciudad y Patrimonio” (2008) del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, entidad que  “tiene el propósito de fomentar y fortalecer los proyectos de investigación, creación y divulgación del patrimonio de Bogotá”. Memoria Canalla recopiló durante 3 meses, en una exposición pública, parte de la historia desterrada y perseguida de los muros de Bogotá, parte de esa memoria que durante décadas ha estado presente de manera contundente y determinante en los recorridos de muchas y muchos bogotanos, en sus pasiones, sus anécdotas, sus gustos y odios, sus imaginarios individuales y colectivos, pero que por su condición ilegal y efímera no se tiene en cuenta cabalmente en espacios de estudio y exposición, haciendo justicia a su real importancia y valor.

A la fecha, en un presente en el que desde diversas instituciones públicas y privadas el movimiento de graffiti en Bogotá se presenta como una más de sus estrategias de supuesta “revitalización” y “construcción de memoria”, y de medios masivos hacia afuera se habla de “graffiti responsable y lúdico”, es necesario e importante revisar proyectos que rastrearon y exaltaron el graffiti desde su contundencia verdadera: la ilegalidad, el anonimato, el vandalismo, la independencia, en contraste  con los indicadores institucionales y el discurso políticamente correcto al que se ha reducido la importancia del graffiti en Bogotá en los últimos años bajo proyectos que transforman discursos personales en consignas institucionales, rasgos de larga tradición en motivos decorativos y que por el contrario de ser plataformas para construir memoria, desprecian y anulan historias y saberes que se han construido desde la experiencia y los recorridos de habitantes de esta ciudad a los que se les llama graffiteros: los que escriben su pseudónimo una y otra vez, los que utilizan esténciles para repetir imágenes y frases, esos que defienden las banderas e historia de su equipo de futbol, los que denuncian y señalan, los que odian o aman.

El proyecto Memoria Canalla logró entrar en un espacio de aceptación social y cultural como lo fue el Museo de Bogotá, mediante una convocatoria dirigida a proyectos de investigación sobre patrimonio inmaterial en Bogotá, ahí radica uno de sus principales logros: darle al graffiti la categoría de patrimonio, al graffiti diario, a ese que se hace a ras de suelo, mientras se camina, a ese que destruye fachadas. Graffiti entendido como patrimonio, documentado y expuesto en un espacio del Instituto que paradójicamente se encarga de la asignación y protección de los inmuebles patrimoniales de la ciudad. Durante tres meses las personas que visitaron el museo pudieron ver las herramientas de un oficio proscrito, pudieron ver de primera mano documentos de estudio y práctica de un oficio sin academia pero con valores y ética, durante tres meses practicantes locales y extrajeros de este oficio estuvieron recorriendo calles de Bogotá, pegando carteles, pintando con herramientas hechizas, extensores, aerosoles, marcadores y crayolas, sobre paredes, pisos, puertas, ventanas, como invitados en un proyecto que contó con el aval del Instituto de patrimonio: Memoria Canalla.

HOGAR* (Diciembre 2015)